Liposucción

La liposucción es una cirugía estética que consiste en la aspiración de la grasa acumulada y localizada mediante unas finas cánulas conectadas a una máquina de vacío.
Para introducirlas sólo se requieren unas incisiones mínimas, por lo que las posibles cicatrices serán prácticamente imperceptibles. Generalmente, la operación se realiza con anestesia local y sedación, aunque puede variar según sean las características propias de cada paciente y del área a tratar.
Esta intervención no es un tratamiento de la obesidad, sino que está destinada únicamente a corregir aquellas regiones corporales concretas que presentan acúmulos grasos localizados.
Con la liposucción se puede extraer grasa de distintas partes del cuerpo. En las mujeres es más frecuente intervenir zonas como caderas y muslos, mientras que en los hombres son el abdomen, flancos y papada las áreas más tratadas. El mejor candidato para esta cirugía estética es una persona con un peso no superior al 30% de su peso ideal, con buena salud, piel elástica, buen tono muscular y que sufre de un exceso de grasa localizada en alguna zona de su cuerpo y que no responden a la dieta o el ejercicio.

¿Cómo prepararse para la cirugía?

Con carácter previo a la operación, es conveniente que se use un jabón germicida para lavar todo el cuerpo. Es muy importante no ingerir aspirinas ni otros medicamentos que contengan salicilatos, tanto durante las dos semanas previas a la operación, como durante las dos semanas siguientes a la intervención, con el objeto de que no afecte al proceso de coagulación, y por tanto, con el objeto de evitar el sangrado de la paciente.

Por otro lado, se realizará una serie de exámenes médicos con el objeto de descartar posibles complicaciones y determinar que se trata de una persona idónea para someterse a una liposucción.

La primera consulta con el cirujano plástico es muy importante, ya que en la misma no sólo se podrá consultar todas las dudas que surjan con relación a este tipo de intervención, sino que es el momento en que, en conjunto con el médico, podrá determinar si la paciente tiene unas expectativas realistas de los resultados que se pueden llegar a alcanzar con la liposucción.

El nivel de satisfacción entre las pacientes que se someten a una liposucción es muy elevada. Es cierto que con la liposucción se mejora sustancialmente el contorno corporal de la paciente, pero no se consiguen resultados milagrosos.

El postoperatorio

La liposucción suele tener una duración aproximada de entre una a dos horas, y siempre debe llevarse a cabo en un quirófano y en clínicas acreditadas para garantizar todas las medidas de asepsia y seguridad. Una vez realizada la operación, se coloca una prenda compresiva que ayudará a la piel a ajustarse a su nuevo contorno corporal, que deberá llevarse durante unas cuatro semanas. Es normal que aparezcan algunos hematomas e inflamación en la zona intervenida que irán desapareciendo paulatinamente. Los masajes de drenaje linfático ayudan a este cometido.
Pasadas 24 horas de la cirugía estética, el paciente ya está en condiciones de regresar a su vida normal. Durante las primeras semanas, deberá utilizar una faja y evitar esfuerzos físicos.
Es recomendable recibir masajes tras la liposucción para tratar posibles inflamaciones o corregir irregularidades en la piel. Transcurridos 2 meses se podrá apreciar parcialmente cómo será el resultado definitivo, aunque los resultados finales de la liposucción aparecerán pasado el cuarto mes.
Los resultados serán más visibles según vayan pasando los meses, ya que la pérdida de volumen y la remodelación de la piel se van produciendo de manera continua y progresiva, consiguiendo una mejoría notable de la línea corporal y una silueta más armónica.

Habitualmente la paciente puede reincorporarse a su actividad diaria en unos
días después de la cirugía estética.

Preguntas Frecuentes

La cirugía estética de liposucción suele tener una duración de una a dos horas, según la zona a tratar, y se realiza en una única sesión. Luego se recomienda que el paciente permanezca durante 24 horas en la clínica.
Las incisiones de las cánulas para la aspiración de la grasa localizada son mínimas, al ser cánulas muy finas, por lo que las posibles cicatrices (de 3-4 milímetros) serán mínimas y tenderán a ir borrándose con el transcurso de unos meses.
Durante el primer mes se debe utilizar una faja compresora para potenciar el efecto de la liposucción y realizarse masajes (drenaje linfático) para bajar la hinchazón y que desaparezcan los hematomas propios de la intervención.

Es muy importante acudir a las citas de seguimiento concertadas por el cirujano. Se puede viajar sin ningún problema, pero no practicar deporte físico hasta transcurridas tres semanas de la intervención. Es importante evitar el sol durante los primeros dos meses para evitar la aparición de manchas. Se recomienda no utilizar el sauna durante los tres siguientes meses para no agudizar la hinchazón de pigmentación de las cicatrices.