Esta cirugía está indicada en aquellas personas que deseen mejorar su contorno corporal. Se beneficiarán especialmente de esta técnica las pacientes que presenten flacidez cutánea o descolgamiento a nivel de muslos. El origen de esta flacidez es con frecuencia consecuencia de una importante pérdida de peso. En ocasiones, el lifting de muslos se puede combinar con técnicas de liposucción o lipoescultura para una mejoría global del contorno corporal.
En la consulta con el especialista se tratarán temas como: el objetivo o la meta que quiere alcanzar el paciente con el lifting, condiciones médicas, alergias a medicamentos y tratamientos médicos, medicamentos actuales, vitaminas, suplementos, alcohol, tabaco o drogas que pueda consumir la persona que se someterá al lifting.
El cirujano plástico evaluará también el estado de salud general y cualquier condición de salud existente o posibles factores de riesgo. Examinará la altura, peso y contorno del cuerpo, incluyendo mediciones detalladas. Es probable que también tome fotografías para sus registros médicos a fin de evaluar el mejor tratamiento tras la operación.
Las cicatrices, durante los primeros 3 o incluso 6 meses son visibles, debido a que esta clase de liftings conllevan incisiones normalmente amplias. Notará que sus cicatrices tienen un aspecto rosado, y son duras al tacto, lo cual es absolutamente normal.
Su propia capacidad de cicatrización también es muy importante y, si todo va bien, sus cicatrices serán finalmente pequeñas líneas muchas veces imperceptibles.