Antes de la cirugía, es posible que necesite realizar pruebas de laboratorio o evaluaciones recomendadas por el médico, tomar ciertos medicamentos o ajustar sus medicamentos actuales.
También es altamente recomendable dejar de fumar antes de la cirugía, evitar tomar aspirina y algunos antiinflamatorios ya que pueden aumentar sangrado.
Después de la cirugía, en las zonas de incisión pueden tener dolor, enrojecimiento o drenar pequeñas cantidades de líquido.
Es importante seguir todas las instrucciones dadas por el cirujano para el cuidado de las heridas, la limpieza y la aplicación de medicamentos. El médico le indicará cuándo puede retomar sus actividades habituales. Asegúrese de mantener la zona de la incisión limpia y bien protegida.