Nevus (lunares)

Los lunares se producen por la concentración de células pigmentadas (melanocitos) en la piel.
El término médico que se utiliza para denominar a los lunares es “nevus”. Son un tipo frecuente de crecimiento en la piel ocasionado por un grupo de células pigmentadas.
La eliminación de un nevus es un procedimiento sencillo que se realiza bajo anestesia local. El procedimiento puede variar dependiendo del tipo y la ubicación del nevus. En algunos casos, se puede utilizar una técnica de raspado para retirar la capa superior del nevus. En otros casos, se puede realizar una escisión quirúrgica para retirar completamente el nevus.
Después de la eliminación del nevus, es normal experimentar algo de dolor, enrojecimiento y formación de costra en el área afectada.
Es importante tener en cuenta que la eliminación de un nevus no garantiza que no vuelva a crecer. En algunos casos, puede ser necesario realizar un seguimiento continuo para detectar posibles recurrencias.
Mediante una pequeña incisión (dependiendo del tamaño del lunar), se realiza la extirpación. Normalmente se realiza una incisión en forma de huso, que después hay que suturar de la manera más estética posible.

¿Cómo prepararse para la cirugía?

Es muy importante consultar con el profesional el por qué quiere hacerse la cirugía, cuáles son sus expectativas y qué resultado se espera obtener. También es importante informar acerca de afecciones, alergias a medicamentos y tratamientos médicos en curso, si los hubiere.

El profesional hará una evaluación de la lesión y le informará las opciones más adecuadas para su caso.

El postoperatorio

Durante las primeras 24-48 horas, puede sentir inflamación, que cede con medicación.
Lo habitual es encontrarse bien en 1 o 2 días, siendo capaces de volver al trabajo en ese tiempo. Dependiendo de la locación de la lesión no se deberán realizar algunas actividades hasta que no pasen algunas semanas.
Las cicatrices pueden estar enrojecidas un tiempo hasta que paulatinamente palidecen y se hacen menos perceptibles. Este proceso puede durar hasta un año.
Posteriormente, tras la retirada de suturas, es importante colocar cierta presoterapia sobre la cicatriz, que puede ser o no con apósitos de silicona. Es de igual importancia la hidratación de la cicatriz y la protección solar durante un mínimo de 6 meses.

Preguntas Frecuentes

Es importante consultar si aparecen nuevos lunares, si el lunar crece en grosor o en espesor, si presenta comezón o sangrado. De igual forma, se recomiendan consultas periódicas de control.
Es muy raro que un lunar se pueda malignizar, especialmente los pequeños tienen menor riesgo, aquellos mayores a 20mm de diámetro tienen un riesgo elevado.