Lóbulo rasgado

El lóbulo rasgado consiste en un alargamiento brusco o progresivo del orificio del pendiente (aro). Esto puede suceder por un tirón, o bien por el desgaste del lóbulo poco a poco por el empleo de aros pesados.
Se realiza con anestesia local y es un procedimiento por lo general breve, según la complejidad del caso. La finalidad es que el lóbulo luzca de nuevo un aspecto joven, armónico y firme.

¿Cómo prepararse para la cirugía?

Reconstruir lóbulos rasgados es un procedimiento ambulatorio simple. Por lo general, toma alrededor de 15 minutos si solo se repara uno, y aproximadamente 30 minutos si ambos requieren atención.

Antes de la cirugía, se deben seguir las instrucciones proporcionadas previamente por el cirujano y el anestesista. Este tipo de cirugía plástica se realiza con anestesia local

Existen ciertas condiciones que pueden impedir que se realice una operación de este tipo, como un lóbulo demasiado laxo o con exceso de piel. El médico evaluará estos aspectos y discutirá con el paciente las opciones disponibles.

El postoperatorio

Lo más habitual es que después de una operación de reconstrucción de lóbulos rasgados la zona presente inflamación. Pero no hay que darle mucha importancia porque esta hinchazón suele desparecer en pocas horas.
A continuación, será necesario aplicar una serie de cuidados y es posible que haya que usar alguna crema específica en la parte tratada. Igualmente, si se tienen molestias los profesionales nos indicarán la medicación que deberemos tomar.
Los resultados son casi inmediatos pues la cicatriz es mínima y desaparece al poco tiempo. Además, los efectos son duraderos, aunque deberemos tener precaución si queremos volver a usar pendientes. En este sentido, consulta con nuestro equipo médico para que te dé las pautas adecuadas.

Preguntas Frecuentes

Por lo general, se recomienda esperar al menos 6 semanas antes de volver a usar aros después de la cirugía de lóbulo rasgado. Esto permite que los lóbulos se curen adecuadamente y se fortalezcan antes de someterlos a la presión de dichos accesorios.
Sí, cada vez es más frecuente hacerlo en hombres que desean sacarse piercings o aros y dejar los lóbulos como antes de haberlos usado.
En la mayoría de los casos, la cirugía de lóbulo rasgado no deja restricciones permanentes. Después de la cicatrización adecuada, se espera que los lóbulos reparen por completo y se puedan usar aros de forma segura nuevamente.