Rinoplastia

La rinoplastia es el tratamiento para mejorar la forma, el tamaño y la apariencia general de la nariz.
El objetivo de la rinoplastia es conseguir una nariz de aspecto natural que ofrezca un aspecto equilibrado con el resto de la cara.
La rinoplastia puede reducir o aumentar el tamaño de su nariz, cambiar la forma de la punta de la nariz o del dorso, mejorar la abertura de los orificios nasales o cambiar el ángulo entre la nariz y el labio superior o la frente.
También puede corregir un defecto de nacimiento, o ayudar a mejorar problemas de la respiración.
La rinoplastia es una de las intervenciones más frecuentes en nuestro país y su objetivo principal es conseguir el mayor efecto estético, no sólo de la nariz de forma aislada, sino de la nariz con respecto al resto de la cara. En realidad, se busca modificar la nariz conforme a los rasgos de cada paciente y, además, que la nariz tenga un efecto natural, que no parezca una nariz operada. Por eso, la rinoplastia es una de las intervenciones más delicadas de la cirugía plástica, y que precisa unos conocimientos técnicos más completos.

¿Cómo prepararse para la cirugía?

La rinoplastia se efectúa bajo anestesia general y, en casos seleccionados, anestesia local y sedación. La rinoplastia estética clásica se lleva a cabo a través de incisiones internas. La estructura interna de la nariz (hueso y cartílago) es modificada convenientemente logrando las proporciones deseadas.

Si existe obstrucción respiratoria, debida generalmente a una desviación del tabique, ésta es tratada conjuntamente. En la actualidad, y sobre todo en casos complejos, se tiende a la rinoplastia “abierta” que precisa una pequeña incisión en la colmuela (segmento de la nariz que se halla entre los dos orificios nasales) que deja una cicatriz imperceptible. Esta intervención de cirugía de nariz requiere habitualmente 24 horas de hospitalización.

La rinoplastia tiene como objetivo contentar al paciente, sin alterar la expresión y personalidad del paciente, para lo cual se hacen estudios de estructura del rostro, para conseguir la forma más armónica y elegante posible. En el examen clínico es importante realizar una valoración psicológica del paciente, para ver cuáles son sus deseos y valorando sus expectativas, que deben ser moderadas y razonables.

Por otro lado, es necesario realizar un estudio del equilibrio y la armonía faciales para integrar la nariz en la cara. La forma, la posición, las dimensiones y los volúmenes de la frente, los marcos orbitarios, pómulos, labios y mentón deben de examinarse cuidadosamente. Algunas rinoplastias precisan para conseguir un resultado correcto una cirugía esquelética que puede armonizar la cara y la nariz.

El postoperatorio

Tras la cirugía estética de nariz se utiliza una pequeña férula que se retirará a la semana, presentando la nariz cierta hinchazón que desaparecerá en pocas semanas.
Sin embargo, el resultado definitivo de la rinoplastia se alcanzará al año de la intervención. Se deberá evitar la exposición solar y los ejercicios violentos durante los tres primeros meses.
El cirujano será quien, a través de los controles periódicos, le indique los cuidados a seguir para conseguir una rápida y óptima recuperación. Con esta intervención se consigue cambiar la forma del dorso o la punta de la nariz, reducir o aumentar su tamaño, cambiar el ángulo entre la nariz y el labio superior o agudizar la apertura de los orificios nasales.

Preguntas Frecuentes

Pueden existir algunas pequeñas dificultades los primeros días, que se van subsanando rápidamente con el proceso evolutivo natural.
Cuando se retira el yeso la nariz ya tiene la forma correcta pero igual presenta hinchazón y hematomas. A las 4 semanas estos efectos irán desapareciendo. El resultado definitivo no se obtiene hasta pasados 8 -10 meses
En las rinoplastias cerradas, la cicatrices quedan dentro de las fosas nasales por lo que no se ven. En el caso de que sea abierta, queda una pequeña cicatriz que a las pocas semanas será imperceptible.
No es recomendable hasta pasados 2 meses por el calor, que influye negativamente en el edema que se forma.
Si, aunque durante el primer mes es recomendable no bucear.