Lifting Facial

El lifting facial, también conocido como ritidectomía, es un procedimiento quirúrgico diseñado para rejuvenecer y restaurar la apariencia juvenil del rostro.
Esta intervención se centra en corregir la flacidez de la piel, eliminar el exceso de grasa y tensar los músculos faciales para reducir las arrugas y pliegues. El resultado es un aspecto más firme, tonificado y rejuvenecido en el rostro y el cuello.
Entre los objetivos principales del lifting facial pueden mencionarse: eliminar las arrugas situadas en la cara y el cuello, retirar los surcos y pliegues que aparecen en la zona de la boca (comisura de los labios), mentón, nariz, frente y cuello, que provocan envejecimiento en la piel y pueden suponer un complejo para los pacientes. También puede tener como finalidad perfeccionar la zona de alrededor de los ojos (patas de gallo), conseguir un rostro más terso y rejuvenecido, o mejorar el tono y brillo de la piel.

¿Cómo prepararse para la cirugía?

En la consulta, se evaluará el rostro y cuello, se conversará sobre los objetivos estéticos y el profesional responderá a todas tus preguntas e inquietudes. También se te proporcionará información detallada sobre el procedimiento, los resultados esperados y los riesgos asociados.

Es muy importante seguir las instrucciones preoperatorias y conversar con el profesional sobre qué esperar en el periodo de recuperación y las expectativas en las primeras semanas. El médico podrá prescribir medicamentos preparatorios y dará recomendaciones sobre su medicación habitual, por si deba realizar modificaciones.

Es importante dejar de fumar lo más pronto posible si tiene ese hábito. Cuando un paciente fuma hay una disminución de la vascularización y de la circulación de la sangre y por tanto de la cicatrización.

El postoperatorio

La duración de la intervención puede oscilar entre 1 y 4 horas. Tras la intervención, el paciente tendrá apósitos y vendajes por la cabeza, además de drenajes para evitar coagulación de la sangre. Todo lo cual es retirado al día siguiente. Por lo general, el lifting facial precisa una noche de hospitalización, es decir, 24 horas, excepto que el cirujano indique lo contrario.
A lo largo de las dos primeras semanas el rostro estará hinchado, por lo cual no se debe exponer la piel al sol, al menos, los tres primeros meses. No obstante, el hinchazón irá desapareciendo después de tres semanas y el paciente podrá hacer vida normal.

Preguntas Frecuentes

Durante el procedimiento de lifting facial, se utiliza anestesia general o local, lo que significa que no se siente dolor durante la operación. Durante el postoperatorio, es normal experimentar algo de molestia, pero el profesional recetará medicamentos para controlar el dolor.
Se pueden ver mejoras inmediatas después del procedimiento, pero los resultados finales del lifting facial se irán desarrollando gradualmente a medida que la hinchazón disminuya y las incisiones sanen por completo. Por lo general, se necesitan varias semanas o incluso meses para apreciar completamente los resultados definitivos.
Las incisiones se realizan estratégicamente en áreas discretas, como la línea del cabello y detrás de las orejas, para que sean menos perceptibles. Con el tiempo, las cicatrices tienden a desvanecerse y volverse menos notorias.
Por lo general, la mayoría de los pacientes pueden regresar a su rutina diaria y al trabajo en un plazo de una semana después de la cirugía. Sin embargo, es posible que se deba evitar actividades extenuantes y esfuerzos físicos durante un período adicional, según las recomendaciones del profesional.

El lifting facial produce resultados duraderos, pero es importante tener en cuenta que el proceso natural de envejecimiento continuará. En general, los resultados pueden durar entre 5 y 7 años aproximadamente, y es posible mantener una apariencia más juvenil a través de un estilo de vida saludable y cuidado continuo de la piel.