Lesiones cutáneas

Las cirugías de lesiones cutáneas son procedimientos mediante los cuales se tratan lesiones que afectan a la piel o imperfecciones que pueden corregirse por medio de intervenciones quirúrgicas sencillas.
Dentro de este tipo de lesiones cutáneas más comunes se encuentran los lunares, verrugas, quistes, entre otros.
Otro tipo de lesiones cutáneas que se caracterizan por crecer de una manera descontrolada, invadiendo otros tejidos del cuerpo, como ocurre en los casos de cáncer.
Todas estas anomalías pueden ser tratadas a través de la cirugía reparadora. Además, gracias al avance de la cirugía estética se pueden minimizar su rastro.

¿Cómo prepararse para la cirugía?

Se desaconseja el consumo de ácido acetil salicílico (como la Aspirina, por ejemplo) como mínimo 10 días antes de la intervención. Asimismo, se desaconseja el consumo de tabaco.

Si se plantea una cirugía con anestesia local no se precisa de ayuno, pero en caso de anestesia con sedación o anestesia general se requiere de ayuno completo de 6 horas previas a la intervención.

No debe usar maquillajes, joyas o piercings durante la operación.

El postoperatorio

Es normal sentir molestias o dolor en la zona intervenida. La zona que ha sido intervenida ha de permanecer protegida durante el tiempo que el profesional indique, con un vendaje especial.
El vendaje debe mantenerse limpio y vigilar que el mismo no se mueva, permaneciendo en su lugar. En casi todos los casos, es preciso tomar analgésicos y antiinflamatorios, siempre bajo control del médico.

Preguntas Frecuentes

La presencia de cicatrices es inevitable, pero su visibilidad puede variar según su tamaño y ubicación. Mediante un enfoque delicado y los cuidados adecuados, nuestro objetivo siempre es lograr cicatrices de alta calidad que sean casi imperceptibles.
El tiempo necesario para reanudar las actividades normales puede variar según el tipo y la extensión de la cirugía. En general, se aconseja evitar actividades vigorosas o levantamiento de peso durante las primeras semanas después de la cirugía para permitir una cicatrización adecuada.
En algunos casos, existe la posibilidad de que la lesión cutánea vuelva a crecer después de la cirugía. Sin embargo, la extirpación quirúrgica adecuada y cumplir regularmente con los controles acordados con el médico ayudan a minimizar este riesgo.