Las pacientes que se han intervenido de mamas tuberosas tardan un poco más de tiempo que las pacientes de un aumento de pecho, en ver los resultados definitivos.
La expansión de la piel de los cuadrantes inferiores de la mama es más lenta, por lo que se recomienda paciencia en este sentido. El paso del tiempo irá desvelando un pecho cada vez más proporcionado conforme pasen las semanas, aunque a veces el cambio de la forma es ya inmediato cuando es un caso leve de tuberosidad.
En los días inmediatamente siguientes a la cirugía, la paciente acudirá a consulta para la realización de curas y drenajes linfáticos si precisa. Es necesario el uso de prenda de presoterapia, sujetador especial sin aros y apertura delantera, durante un mes aproximadamente, y a veces una banda mamaria si son implantes redondos.
Las pacientes podrán volver a hacer vida normal a la semana y actividades físicas a los 45 días.