Mastopexia

La mastopexia es un procedimiento quirúrgico para elevar y mejorar la forma y el volumen de las mamas caídas.

Con los años, y tras circunstancias como el embarazo, dar de mamar y la fuerza de la gravedad hacen que la mama tienda a caer; además, a medida que la piel pierde su elasticidad la mama pierde su forma y cae, fenómeno conocido como “ptosis mamaria”.

La mastopexia puede reducir también el tamaño de la areola cuando sea muy grande.
Las candidatas ideales para someterse a una cirugía de mamas son aquellas personas sanas, emocionalmente estables que comprenden los resultados que se pueden obtener tras la cirugía.
Muchas mujeres desean una mastopexia tras un embarazo o una lactancia que ha dejado vacío y caído el pecho. Aunque no existe riesgo de que la mastopexia altere futuros embarazos, sí debe saber que las mamas pueden volver a caerse tras un nuevo embarazo.

¿Cómo prepararse para la cirugía?

El médico evaluará cada caso. Es probable que se requieran análisis o estudios de imágenes pre-operatorios.

Es importante seguir una dieta y unos hábitos saludables, mantener una buena hidratación de la piel, dejar hábitos nocivos para la cirugía como el tabaco.

En cuanto a la ropa, es importante que la paciente acuda con prendas casuales y cómodas que no sean ajustadas. Ten en cuenta que después de la operación no podrás levantar los brazos y tendrás un vendaje en la zona de los pechos, por lo que necesitarás ropa amplia.

El postoperatorio

Se utilizan analgésicos y antinflamatorios comunes.
Las molestias son leves o ausentes y se utiliza un sujetador especial por espacio de dos meses.

Preguntas Frecuentes

Una mastopexia no implica una obligación de colocarse prótesis mamarias. Los implantes solo serán necesarios en aquellos casos en los que se requiera un volumen y sostén adecuado para las mamas.
No existe una edad determinada, pero sí se recomienda posponer la mastopexia ante planes de embarazo o amamantamiento. Tampoco se sugiere en mujeres muy jóvenes cuyas mamas aún no han completado su desarrollo.
Debe tomarse en cuenta que el embarazo y la lactancia afectan los resultados de la cirugía. Por lo tanto, se recomienda realizarla ocho meses luego del parto. Esto ayudará a que el efecto se mantenga por más tiempo.